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sábado, 1 de junio de 2013

Tú eres...



Eres luz porque la Luz admirable de DIOS habita en tí...

Eres trigo porque el fruto que das es el que te identifica; y ese fruto es de bien y apetecible...
→No importa lo que te rodee tu seguirás siendo lo que DIOS dice en Su palabra que eres...

domingo, 10 de junio de 2012

El matrimonio



Hombre, trata a tu mujer como quisieras que tu hija fuese tratada. Mujer, trata a tu hombre como quisieras que tu hijo fuese tratado. Ambos recuerden que antes que hombre y mujer son hijos de Dios. Parejas, trátense como Dios desea que se traten. El matrimonio no es otra cosa que una representación del pacto de Jesucristo con Su iglesia, siendo Jesucristo la cabeza y la iglesia el cuerpo, siendo Jesucristo el esposo, y la iglesia la esposa. Siendo Jesucristo quien hasta da Su vida por la iglesia, y siendo la iglesia quien se sujeta con amor y respeto a Jesucristo. Así mismo todo se debe traducir al matrimonio de manera eterna...

#EstoEsMuchoMásQueCasarse

martes, 5 de junio de 2012

Mujer soltera:



Aún no haz sido descubierta. Aún permaneces en anónimato. No, no es un castigo, no estás siendo olvidada o delegada a la última posición. Hay algo que Dios está haciendo en tí y algo que Dios está haciendo en otros. Hay un toque de transformación en tu corazón, hay heridas que están siendo sanadas, hay cosas de tí que están siendo removidas para permitirle a El que coloque cosas nuevas. Hay recuerdos que de tu mente necesitan ser borrados, Dios los está borrando paulatinamente depósitando recuerdos nuevos según avanzas con fe en El. 

No, no eres la invisible, Dios siempre te ve, te mira con ojos de amor y dulzura, y así desea que te miren. En el jardín de El, eres la más hermosa, aunque pienses que otros no vean, no perciban, no entiendan lo que habita en tu corazón, o no se dignen a mirar mucho más allá que tu exterior. 

Tal vez, haz pasado un sin número de desilusiones, esas mismas son las que te han enseñado mucho, no tropieces con la misma piedra, ya esa piedra debe ser removida de tu caminar si valientemente reconoces que tal vez pusiste tu mirada donde no te tenías que haber fijado en ese momento. Hay algunas personas que solo pasarán y dejarán en ti la huella de la amistad, otras huellas de un dolor que sabrá a la larga a madurez. 

No pretendas estar expuesta cuando todavía Dios sigue sanando, Dios en SU momento ha de descubrirte delante de solo la persona que pueda valorizarte, inclusive ayudarte a acercarte más a El para que lo que falte por sanar SANE. Llegará esa persona en el tiempo de El, y será la persona que UNICAMENTE El ha de escoger, la que El escoja será la que no provocará llanto sino que tratará de dibujarte sonrisas, y es la misma por la cual sigues en anónimato, porque Dios te está guardando solo para esa persona. 

Cuando llegue la persona indicada le agradecerás a Dios por haberte separado para ella, mientras tanto acercate más a Dios que El te enseñará lo valiosa y amada que eres por El; y seguirá derramando amor, y más amor para tu corazón. De seguro, cuando descubras a esa persona que El también tiene en anónimato para ti, podrás dar del amor REAL, de ese que mira mucho más allá de lo que el ojo natural ve. Podrás entonces entregar sin reservas todas las rosas que tienes atesoradas en el jardín de tu corazón...

[ESPERA EN EL, estás en el anónimato pero es porque Dios te está guardando con propósito.]

El lugar más alto...

No hay otro lugar más alto en donde pueda estar que no sea postrada(o) en Sus pies...

viernes, 4 de mayo de 2012

Jesucristo nos mira con otros ojos



¿Qué vio en esos ojos? ¿Qué pudo conmoverlo a mirarla y no ignorarla? 
Ahí estaba esta mujer lanzada en el peor lugar; en el lugar más bajo de todos: en el suelo. 

Un cerco de acusadores señalaban todos hacia su dirección. Esperaban con ansias el poder tomar la determinación aplicable por la ley de Moisés: apedrearla hasta verla muerta. Querían poner todo el peso de su justicia “intachable” sobre la cabeza de esta mujer, de esta persona, de cualquier persona que parecía menos justa delante de los ojos de ellos.


Pero, ¿qué fue lo que vio Jesús en ella? ¿Por qué no pudo obviar su presencia y pudo hablarle? Pareciese que en el estado que ella estaba lo menos que se podía hacer dentro de los parámetros de esa sociedad era hablarle. El calculado y medido valor de esta mujer en base a los criterios de ese sector de Fariseos y escribas era uno nulo, ninguno, nada, no valía nada en ese momento… Tan es así que apedrearla era algo que le hubiese provocado un despertar de satisfacción personal.

Pero Él no lo hizo. No pudo negarse a sí mismo.

“Si fuéremos infieles, él permanece fiel;
El no puede negarse a sí mismo.”
(2 Timoteo 2:13) (RVR 1960)

Hay algo de este clase de comportamiento que nos deja anonadados, es la clase de respuesta que no esperaríamos de un Dios que pensamos debe ser justo. ¿Practicó injusticia al simplemente extender Su misericordia a esta mujer? Diría que de ninguna manera dejó de ser justo, dentro de Su justicia está también la misericordia.
Él deja claramente expresado en Su palabra:

“Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.”
(Romanos 9:15) (RVR 1960)

¡Oh, cuánta bondad en esas palabras! Jesús sabía a quién aplicarle la misericordia y por quien compadecerse. Pudiese haber sacado en el momento que le trajeron a esta mujer la balanza de la justicia más severa y punitiva, siendo Él Dios, pero Él decidió tener misericordia de quien quiso tener misericordia. En ese momento le tocaba a esa mujer, a esa que otros querían asesinar, a esa que aquellos Fariseos no encontraban digna ni de dirigirle una palabra. Esa mujer fue digna de la mirada de Jesús,

“Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.”
(Juan 8:10-11) (RVR 1960)

No viendo a nadie sino a la mujer…

Pudiesen alegarme: es que todos soltaron las piedras y se fueron con la respuesta dada por Jesús de “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. La realidad es que Jesús pudo mirar a los Fariseos y escribas también más sin embargo, Él se inclinó a escribir al suelo.

“Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Más esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.”
(Juan 8:3-6)

Jesús inclinado hacia el suelo…

Obviaba Él con este acto las miradas acusatorias de los Fariseos y escribas. Encerrado en ese acto hay un misterio, misterio porque no sabemos que escribió en el suelo, pero también vemos una gran revelación. Jesús se inclinó hacia donde estaba la mujer en el suelo, se inclinó hacia donde ella estaba. Vemos que ella dentro de la escala de valorización de esos Fariseos y escribas estaba en el nivel más bajo pero la escala de valor de Jesús era completamente distinta a la de ellos. Él con actos demostró no tan solo misericordia sino que se bajó de Su sitial hasta llegar a donde ella. Esto se repite nuevamente en la Cruz del Calvario cuando Él se humilló en lo sumo (Filipenses 2:8) para que nosotros fuésemos luego de aceptar Su entrega y el regalo de salvación resucitados con El y justificados por medio de Él. Un acto de gracia arropaba este acto, un acto que ha sido recordado por futuras generaciones y a la vez olvidado.

¡Cuántas veces miramos con los ojos de Fariseos y escribas! ¡Cuántas veces en vez de inclinarnos como hizo Jesús hacia el necesitado nos paramos en el pedestal del orgullo con piedra en mano para apedrear a todo el que no esté alineado a nuestra escala máxima de justicia “intachable”! ¡Cuántas veces dejamos de mirar a las personas como las miraría Jesús! ¡Cuánta falta de misericordia y compasión!

Caminamos por las calles y tal vez miramos a aquél drogadicto con desdén, a aquella prostituta con juicio, a aquél deambulante con enajenación. Hacemos acepción de personas de a quienes les compartiremos el Evangelio. No le hacemos justicia al Evangelio cuando pretendemos tal como hicieron los Fariseos y escribas justificar la acepción, discriminación y falta de misericordia por esas almas. ¡Oh cuantas piedras deberíamos soltar de nuestras manos! ¡Cuántas piedras de juicio deberíamos soltar para poder hacer la real encomienda tal como quiere Jesús!

“pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.”
(Santiago 2:9) (RVR 1960)

No nos condenemos a nosotros mismos por faltar a la ley, teniendo falta de misericordia para con el prójimo que la necesita. Si Jesús mismo se inclinó y puso Su mirada de gracia, amor y misericordia en esa mujer, ¿por qué nosotros no podemos repetir la gesta con nuestro prójimo?, ¿por qué nos cuesta en acciones representar como reales Embajadores de la palabra a Cristo? No es solamente conocer la palabra sino vivirla, sino respirarla, sino alimentarnos de ella, y a su vez compartir la misma con todos, con todos sin que quede alguno sin conocer el regalo más valioso que nos ofrece Jesús.

Es que Jesucristo miró con otros ojos...

Nos miró con ojos de amor.
Nos miró con ojos de misericordia.
Nos miró con ojos de compasión.
Nos miró con ojos de ternura.
Nos miró pudiendo ignorarnos.
Nos miró pudiendo obviarnos.
Nos miró pudiendo condenarnos.
No nos condenó sino que nos regaló Su gracia
para que libremente pudiésemos caminar
sabiendo que ya no somos lo que éramos.
Ahora estamos cubiertos por la mirada del gran ROI,
que ve lo más escondido de nuestro corazón;
y por Su sangre fuimos restaurados, sanados,
libertados y somos justificados.

¿Con qué ojos miraremos ahora a otros?

Quiero mirar con los ojos de Él y poder decir como dijo Pedro:
“…En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas”
(Hechos 10:34)

Ahora, caminando por mi comunidad me he topado con los ojos de un drogadicto, veo muchas cosas en estos ojos y quiero mirarlo como lo miraría Jesús porque ahí hay un alma con hambruna de Cristo, y esa hambre debe ser saciada.

Compartamos el Evangelio con los que necesitan ser sanados internamente con el toque de los frutos del Espíritu Santo depositados en nosotros. Tenemos un regalo en nuestras manos, vamos a dar por gracia lo que por gracia hemos recibido. Vamos a compartir lo que conocemos de Jesús con amor. Te miro con los ojos de Jesús.

¡Cuánta misericordia puedo emanar si te miro con esos ojos!  

jueves, 8 de marzo de 2012

MUJER




Mujer, el Rey te ha coronado con una corona de tenacidad, perseverancia, valentía, sensibilidad, firmeza, fortaleza, inteligencia, ternura, misericordia, pasión, entrega, dádivosidad, honestidad, justicia, AMOR...El Rey ha coronado tu cabez
a de cientos y cientos de virtudes conocidas por muchos, por pocos, por nadie, inclusive algunas desconocidas por tí misma. Hoy te invito a que te mires frente a un espejo y veas en tí lo que Dios en tí ha puesto y ve. 

¡Feliz día de la Mujer a todas esas paridoras de sueños, defensoras de lo justo, luchadoras incanzables! 

¡Dios me las bendiga hoy y siempre!

martes, 22 de noviembre de 2011

¡Mujer, mira!



Mujer: Quiero que mires bien y disciernas los tiempos. Nuevos tiempos son estos en donde expondré Mi parecer, te diré directa y claramente lo que deseo de ti. Escucharás Mi voz con claridad y está será distinguible a tu oído. Voz que no sea Mia rechazarás, voz extraña no escucharás porque te seré por Señor y Rey, por cuanto soy Tu amado Dios me seguirás fielmente a Mi. Mira, mira bien que cosa nueva ando haciendo en tí y en tu entorno. Todo lo que es pasado en esta hora queda atrás para abrirle paso a lo nuevo que vengo preparando. En silencio Yo no he estado pero trabajando mucho sí en favor tuyo. Vengo con respuestas a tus peticiones íntimas, no más llorar en silencio y en lo oculto. He recogido tus lágrimas mujer con ellas te he hecho tu corona de bendición. Te amo, Dios

miércoles, 9 de noviembre de 2011

¿No sabes?



¿No sabes quién eres ante Dios? No eres una mujer más dentro de un conglomerado de gente eres una mujer elegida, eres una mujer llamada por el Rey para hacer la diferencia en tu entorno. Con esto en mente debes entender que si Dios te ha llamado es porque El te había separado desde antes de tú nacer con un propósito especial en este mundo. Tu propósito radica en servirle a El en todo, porque fuiste hecha por El y para El, para que mediante tu vida El fuese glorificado en todo lo que emites, todo lo que dices, todo lo que haces, todo lo que das y todo lo que eres.

Muchas de nosotras las mujeres pasamos etapas en donde se nos hace dificil entender la importancia que tenemos para nuestro Creador, muchas tratamos de buscar la aceptación y aprobación de alguien para sentirnos realizadas. La realidad que nos presenta la Biblia es que nuestro Dios nos ama demasiado, muestra indiscutible fue lo que hizo por nosotras en la Cruz del Calvario para redimirnos y libertarnos trayendo como regalo inmerecido la salvación eterna a quienes lo aceptamos como único Salvador y Rey de nuestras vidas. El problema radica cuando no reconocemos el valor que nos ha dado Dios y el propósito que tenemos en El, y sin darnos cuenta nos desvalorizamos a un punto de permitir que otros nos otorguen escalas de valor.

La inseguridad en nuestra identidad en El hace que cometamos errores grandes, entre ellos tratar de amoldearnos a un entorno en donde todos deben de lucir de determinada manera, actuar de cierta forma parecida y hasta vestir y aparentar algo que los medios de comunicación se han encargado en proyectar a las masas. ¿Haz visto como el enemigo sútilmente quiere que te deshagas de tu identidad en Cristo o que la ignores tratando de vestirte con una identidad fábricada por este la cual es proyectada en los medios? ¿Haz visto como las campañas se han dirigido a proyectar la mujer con el sello de símbolo sexual? Esta campaña ha sido bombardeada de todas las direcciones. Vemos modelos con tallas pequeñísimas desplegarse en las pasarelas(muchas de ellas afrontando desordenes alimenticios para mantener dicha imagen de "belleza"), mujeres haciéndose cirugías y arreglos de imagen(a costillas de su salud, muchos métodos no son legales poniendo en riesgo hasta su vida) para adaptarse a esa imagen falsa que proyecta Hollywood y los medios de lo que debe ser el rol de la mujer. 

Hoy día el hombre se le ha alimentado su lujuria y su pensamiento errado haciendo que este crea que lo mejor es tener una mujer bella que para ellos redunda en una mujer con senos grandes, cintura pequeña, caderas estilizadas, y que desplieguen lo que poseen en "atributos" a otros para ellos sentirse orgullosos de su "trofeo". Esto es lo que está siendo proyectado a los medios, y es lo que la mujer que tiene una identidad no clara de quien es para Dios, recibe, asimila y pone en práctica. Por estas razones, vemos más mercados de la industria de la moda introduciendo vestimentas en las que la mujer se vea proyectada como lo que los medios ya han sugerido debe ser su rol: un objeto sexual.

Las vestimentas fueron creadas para cubrir las zonas vulnerables del ser humano, así como para tener una cobertura apropiada según la región y clima.¿Qué sucede cuando comenzamos a portar la vestimenta que hoy en día está de moda? Nos convertimos en objetos sexuales de un mercado que solo quiere menospreciar a la mujer y que ha de alguna manera u otra creado una imagen distorcionada, errónea y antibíblica de lo que somos nosotras para Dios. No somos máquinas ni objetos sexuales, no somos un pedazo de carne a exhibir, no somos mujeres que solo servimos para aparentar o lucir, nuestra valorización no puede venir de un hombre que nos vea como simplemente su proveedora de placer sexual, no somos eso. 

Quiero hoy que te vistas como realmente Dios desea que te vistas, que te revistas del amor de El y de la identidad de El, que adornes tu corazón con las virtudes y atributos de una verdadera mujer de Dios y que no te permitas ser desvirtualizada por nadie. No debes vestir para otros, sino para Cristo, pero si algo deseo que sepas es que la vestimenta primordial que Dios quiere que te pongas comienza en tu corazón cambiando la manera errónea de verte y comenzando a verte con los ojos de El. ¡No eres un objeto sexual, eres una Hija de un Rey, proyéctate como del Reino de El en todo!

sábado, 10 de septiembre de 2011

Mujer sabia



La mujer sabia no se deja pisotear como alfombra,no es la que permite someterse a abusos,no es la que calla ante injusticias,no es la que se siente impotente siempre,no es la que se intimida por lo que hablen terceros,no es la que se arrastra por pasiones momentáneas,no es la que se deja aminorar por su género,no es la que espera que un hombre la levante.La mujer sabia es la que empece a todo siempre con fe en Dios edifica.