Mostrando entradas con la etiqueta temor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta temor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de mayo de 2012

¿Sientes temor?



Seamos sinceros. ¿Cuántos de nosotros en algún momento hemos sentido un miedo inexplicable al fracaso? Sin antes intentar o atravesar una situación, ya estamos haciendo pronósticos negativos, conjeturas de posibles escenar
ios adversos y permitimos que la ansiedad se apodere de nosotros. Pero, la realidad es que el temor, el miedo y esa ansiedad no proviene de Dios. Dios es un Dios de paz, de tranquilidad. Esto no quiere decir que si atraviesas algún tipo de proceso en el que sientes miedo o temor, carezcas de Dios, NO, no quiere decir eso, lo que quiere decir es que no haz reconocido tal vez en tu humanidad el poderío de Dios sobre tu vida y toda circunstancia a tu alrededor. Ahora mismo, las circunstancias podrían parecer totalmente adversas un cuadro catastrófico para tu vida, y tal vez en los muchos no encuentres nadie con una palabra que contradiga el escenario adverso que ves con tus ojos, y yo en esta hora te exhorto a que si aún nadie te diera un pronóstico positivo ante tus situaciones busques en la palabra de Dios las promesas de El que son fieles, concretas y duraderas... Estas promesas te ayudarán a cambiar esos pensamientos de temor, miedo e inseguridad por unos pensamientos de bien, de paz y de seguridad, porque veremos en la Biblia como en cada situación El aún cuando ya las personas dejaron de creer en El, El no dejó de demostrar Su poderío haciendo un milagro sobre esas vidas. Su bondad se extendió siempre sobre todos, aún sobre los que eran ambivalentes en su fe. Sabemos que el miedo al futuro puede ser algo paralizante, es la estrategia que usa el enemigo para inmobilizarte para que no avances pasos necesarios. Mi pregunta es esta: ¿cuántas veces hemos obviado bendiciones de Dios y soluciones de Dios porque nos parecen poco convencionales o porque estas nos sacarían de nuestra zona de falsa cómodidad o seguridad? Muchas veces las sálidas que nos da Dios pueden parecer tan ilógicas en nuestra mente como un mar abierto... ¿Qué hubiese pasado si los israelitas no hubiesen cruzado el mar por temor a que las aguas volvieran a su nivel y los ahogaran justo cuando pasaran? Si eso hubiese pasado, de seguro los egipcios y el faraón los hubiesen alcanzado, porque habría una sálida, solo una sálida que estaría siendo obviada por su falta de visión y fe en Dios. No pierdas por tu miedo y temor la sálida, solución a tu situación que Dios te ha dado. Si te dice que cruces tu mar, si te dice que ese mar debes cruzarlo para salir al otro lado, es porque El se encargará de que llegues ileso(a) al otro extremo. Nunca dejes que el temor te paralice cuando es necesario caminar hacia la dirección que El te propone aunque esta suponga un abandono total de lo que sea lo usual para ti... El que se aferra al miedo, se encadena al estancamiento... Hay libertad y seguridad en Cristo cuando nos aferramos mejor a El. Me pregunto, ¿si no dejarás que el miedo te dominara, que harías? Se valiente en El.

"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas." (Josúe 1:9)

sábado, 7 de abril de 2012

La puerta que Dios abre



Dios siempre abre puertas poco convencionales para que pasemos al otro lado seguros. Si quieren una muestra solo lean en la Biblia la puerta que le abrió al Pueblo de Israel: el Mar Rojo. De nosotros queda cruzar por la puerta que El nos ab
re sin dudar porque para otros parezca incorrecta, riesgosa o temerosa. 


Quizás hoy será que puedas atravesar la puerta que Dios te abre sin temor a todo lo que del pasado venga a perseguirte. Es que la puerta se abrió solo para el Pueblo de Israel, de esa misma manera se abrió solo para tí. Los problemas, dudas, inseguridades, temores, personas fuera de la voluntad de Dios para con tu vida quedan atrás porque la puerta se cerrará tan pronto tu termines de cruzarla. Si El abrió la puerta te sostendrá y ayudará mientras la cruces y despúes de cruzarla. Estas en transición pero Dios que es fiel sabe que debes dejar atrás para avanzar, y El mismo a decidido ayudarte en el proceso.

"Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre." (Apocalipsis 3:8)

viernes, 30 de marzo de 2012

El hombre sabio


Antes de ser sabio en tu propia opinión consulta al Dador de toda sabiduría y conocimiento. Sus pensamientos son mucho más elevados que cualquiera de los pensamientos del más brillante filósofo, científico o escritor. "El principio de la sabiduría es el temor del Señor, y el conocimiento del Santo es inteligencia" (Proverbios 9:10)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

¡A la basura!


Pareciese como si muchos obviaran el verdadero propósito del enemigo. El enemigo tiene en agenda persistente destruir y corromper el propósito de Dios para con tu vida. Las personas que aceptamos a Cristo como único Salvador estamos cambiando practicamente de equipo, de estar y ser propiedad del enemigo a pasar a ser propiedad absoluta de Dios, convirtiéndonos en hijos de El. Esto ciertamente, desagrada al enemigo, y este desde que ve que comienzan ciertos cambios en tí para la gloria de Dios siente que debe de hacer algo para que vuelvas atrás, para que te desvies de los propósitos que Dios ya tiene designados para tu vida. 

Recordemos, que aunque Dios tenga trazado un plan para nosotros, de nosotros depende mucho si este se atraza en cumplimiento. Consultemos el ejemplo del pueblo de Israel, lo que hubiese sido una travesía de días fue alargada por 40 años en el desierto dando vueltas en círculos llegando a su punto de origen. Muchos en la actualidad nos encontramos así, dando vueltas en círculo, volviendo al punto de origen y ya cansados muchas veces por el caminar, cuestionamos a Dios, renegamos de El y de Sus propósitos, pero olvidamos reconocer quien ha alargado el proceso: nosotros mismos. 

Dios no desea que estes estancando en la misma posición, Dios desea que llegues a conquistar esa Tierra prometida, esos sueños, ilusiones y anhelos que El ha puesto en tí. El pone el querer como el hacer, pero, ¿qué sucede cuando ya ni hacer queremos?, ¿qué sucede cuando viene un desánimo que nos hace desilusionarnos hasta de Dios? Sí, lamentablemente hoy en día muchos se desilusionan de Dios. Lo demuestran diciendo: "¡A la basura!", "...a la basura, con mi propósito, a la basura con mis dones, a la basura con mis talentos, a la basura con mis ilusiones" Y la lista de cosas que siguen echando a la basura continúa. ¿Cómo echamos lo que Dios ha depositado en nosotros a la basura? Cuando desistimos de intentar caminar en obediencia, cuando dejamos de perseverar en fe, cuando preferimos atajos aunque estos atajos nos proporcionen una manera de desobedecer a Dios (alargando el proceso pues volvemos al punto de origen), cuando seleccionamos al Mundo antes que a El (idolatría, todo lo que le quite el primer lugar a Dios y consuma toda nuestra atención), cuando preferimos caminar el camino liso porque este parece más sencillo (la realidad es que no lo es, trae consecuencias adversas no caminar el camino que Dios nos designa), cuando desistimos de actúar en base a la fe y conquistar las promesas de Dios (podemos perder bendiciones con estas conductas), y en el peor de los casos, cuando ya dejamos de creer en las promesas de El porque nos rebelamos en contra de Su propia palabra. (la rebelión trae como consecuencia la disciplina de Dios)

Pareciese increíble que una persona cristiana pasara por estas etapas pero casi le garantizo que de una forma u otra todos hemos tenido momentos de carencia de fe, desobediencia a Dios y de rebeldía en contra de El. El problema de esto es cuando ya lo asimilas como algo "normal" en tu vida, cuando no reconoces que esto no se supone que sea así, que estos sentires no provienen de Dios y deben ser combatidos. ¿Acaso Dios tu Creador y Padre Celestial desea que estes simplemente desentusiasmado al punto de no querer vivir una vida con propósito en El? ¡Para nada! Estos pensamientos, ideas, sentires no provienen de tí, sino del enemigo que desea ver el plan de Dios sobre tu vida tronchado completamente.

El enemigo también conoce de libre albedrío, y sabe que tu mismo puedes hundirte al errar en decisiones que tomes, pues estas pueden traer consecuencias adversas a tu vida. La meta del enemigo es que uses ese libre albedrío para que te rebeles contra Dios y te alejes de El; de esa manera te haces susceptible y vulnerable a los ataques del enemigo, y este te sigue atando y hundiendo más en un círculo vicioso que no parece terminar. Tal como le paso al pueblo de Israel, hasta que no reconozcas tu estado, tu necesidad de Dios, Dios no ha de intervenir en el asunto pues por elección propia haz decidido echar a la basura los preceptos de El. Es entonces, que se hace necesario romper el caparazón del orgullo, echar fuera todo sentimiento de rebeldía, reconocer ante Dios que sin El las cosas no irán de la manera correcta y pedirle ayuda en clamor genuino a El. El siempre escucha pero desea que tu también le escuches y obedezcas a Su voz. 

Uno de los problemas del pueblo de Israel era el temor y la cobardía, siempre que Dios les presentaba una oportunidad de conquista le daban cabida al temor, demostrando su problema de falta de fe. Tuvieron que levantarse personas como Moisés, Josúe, Caleb y David para cambiar y cancelar las expresiones negativas que este pueblo profería y que eran desagradables a Dios. Hoy Dios necesita que de pasar a estar en un estado quejumbroso, de rebeldía y falta de fe cambies el reporte a tu favor como estos personajes de la Biblia. El desea que cuando venga la muchedumbre de pensamientos de desánimo, rebeldía y desilusión, en vez de echar tu propósito en El a la basura, canceles todos estos pensamientos y sentires llevándolos cautivos a la obediencia de El, y eches a la basura lo que está entorpeciendo tu caminar e imposibilitando tu conquista de la Tierra Prometida tuya. ¡Es hora que digas: a la basura con lo que no pertenezca y provenga de Dios!

jueves, 20 de octubre de 2011

¿Cuántas confirmaciones necesitas?



¿Cuántas confirmaciones de Dios necesitas para darte cuenta que es tu momento de caminar hacia la dirección que El ya te ha indicado? A veces lo que son confirmaciones ya dadas las silenciamos u obviamos por nuestros propios temores a emprender un nuevo rumbo. Qué lo desconocido que Dios te tenga preparado al otro lado no te detenga para andar y encontrar tu bendición. Muchos nos detenemos en la encrucijada de caminos y ahí nada hacemos solo estancarnos en la duda. ¡Camina, hace tiempo Dios te mostró el camino a andar es tu pie vacilante de temor que no quiere dar pasos!

jueves, 22 de septiembre de 2011

Sin las murallas de la incertidumbre y temor


"Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. Ese amor se manifiesta plenamente entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús. En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor." 
- 1 Juan 4:16-18



La incertidumbre impide tener tranquilidad durante las etapas que atraviesas en tu vida. Dios quiere que entiendas algo, y es que debes confiar que lo que Él está haciendo es mucho mejor que lo que tu mente imagina y tu corazón desea. Por tanto, tranquilos en Él. Recuéstate en paz sobre la promesa de que todo lo que Él haga es para tu bien.



Pues aunque no entiendas los procesos que atraviesas ten en cuenta que quien debe entenderlos en este momento, y lo hace perfectamente es Dios. Él sabe cómo procesarte para que al final seas justamente lo que Él idealizó de tí desde antes que fueras concebido. La obra que comenzó en tí Él es fiel en completarla para glorificar Su nombre a través de tu vida y de todo lo que eres.



Es que Dios desea restaurar y hacer cambios en tu vida pero a su vez es un Dios caballeroso pues Él desea que le permitas trabajar en tí. Muchas veces el cambio no lo vemos concretado en nuestras vidas porque nosotros mismos lo detenemos. Es tiempo de dejar que Dios trabaje libremente en nosotros sin peros, excusas y sin pretextos humanos, sin miedos, incertidumbres o dudas. Dios quiere restaurar cada parte de tí y de tu vida incluyendo esas partes que tratas de ocultar como si Él ya no las conociera. Entrega esas partes a Él para que seas procesado en Su misericordia y amor ya que Él conoce de antemano todo lo que es necesario trabajar de tí pero desea que en un acto de confianza entregues esas partes es ahí donde das un acto de fe absoluta al desprenderte en los brazos de Él.


En ocasiones, levantamos murallas para proteger nuestra alma y son esas mismas murallas las que nos alejan de la bendición de Dios. Por encima, de las murallas del orgullo, altivez o las del miedo, temor, e incertidumbre Dios ha de trabajar. Esas murallas no son tan altas como para que Dios pueda quebrantarlas con todo Su poder. Permite la entrada de Dios total a tu vida para que restaure cada espacio de tu alma y puedas libremente vivir la vida que Dios desea para tí: sin murallas y sin ataduras. Dios quiere que vivas en Su amor y en Su gracia libre de incertidumbres, dudas y temores. 

sábado, 6 de agosto de 2011

Duda y miedo: Dos acompañantes nocivos



Nuestro mayor obstáculo es la duda y el miedo. Mientras permitas que te acompañen en tu travesía nunca dejarás de tener una excusa para permanecer atrasado en tu caminar y hasta puedes acostumbrarte a sentirte estancado. Pídele a Dios que remueva la duda y que quite los miedos dentro de tí. Dios es amor,y el amor echa fuera todo temor. Camina confiado en Dios, dejando atrás y solos a la duda y al miedo que son estorbos.

jueves, 31 de marzo de 2011

Aún durante los caminos tenebrosos...


 

Hay caminos que parecen tenebrosos y oscuros, pensamos que la luz nunca llegará a alumbrarnos. Es en estos que nuestra fe se pone a prueba y es cuando más debemos delegar todo en la guía de Dios agudizando nuestros sentidos para poder escucharlo y pasar por donde El quiere llevarnos para alcanzar esa luz. Caminemos al otro extremo, sin miedo solo atentos a El... ¡Llegaremos!

¡Dios te dará la victoria!



"Ninguna arma forjada contra ti, prosperará; y tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Ésta es la herencia de los siervos de Jehová, y su justicia viene de mí, dice Jehová."
-Isaías 54:17

La batalla parece dura. Se han levantado muchos enemigos en tú contra, algunos no pensaste jamás que fueran a convertirse en tus enemigos puesto que comieron hasta en tu propia mesa. Muchos con almas llenas de resentimiento, vacío, envidia han recurrido a la maldad para de alguna manera hacerte daño. Otros han levantando calumnias y testimonios falsos en tu contra. Toda su misión es verte derrotado, en el suelo. Sientes que tu alma está acorralada porque todos los ataques son destinados hacia a tí, sabes que es una injusticia y ya el temor está alcanzando tu morada. El temor de que la maldad sea la que salga victoriosa. Es en estos momentos que olvidamos quienes somos en Cristo, somos Sus hijos y más allá de ser Sus hijos somos Sus pequeñines.

El habla claramente que de El es la venganza, de El es la batalla y de El es la justicia, entonces, ¿por qué temes?. Las promesas de Dios están claras en Su palabra y El nos deja saber que seremos más que vencedores en El y que todo lo podemos en El que nos fortalece. Tú batalla no es contra humanos, es contra lo espiritual, contra lo que son principados y potestades que quieren tener dominio sobre tu vida, pero la realidad es que cuando somos hijos de Dios y confiamos plenamente en El tenemos la batalla ganada, porque la victoria nos las da El por fe.

Nada ni nadie que se levante contra tí prosperará, puedes ver mucha maldad a tu alrededor y cosas que no estén saliendo como pensabas, pero clama a Dios, El ha de responderte y te mostrará la sálida a tu problema y te encaminará hacia tu victoria. Es Su palabra tu escudo y espada. El ha de levantar tu cabeza y tus enemigos serán testigos de como Dios te da la victoria. No temas, confía en El.