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sábado, 22 de marzo de 2014

El martillo



"¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?" (Jeremías 23:29)

A veces, la palabra de DIOS cuando la leemos o escuchamos humanamente la encontramos fuerte, nos incómoda o duele... ¡Sí, duele! ¿Sabes por qué duele? Porque la palabra de DIOS está quebrantando y demoliendo lo impuro que habita en tí, está como martillo quebrando lo que a DIOS no le agrada para edificar lo que a El le honra. Está quemando todo lo que es considerado abominable a El para que tú seas moldeado como El desea... ¡Si eres un vaso destinado para darle honra tú serás inevitablemente moldeado a fuego o a martillo porque Su palabra cuando penetra, penetra hasta el hueso y hace la obra que DIOS desea para SU gloria! ¡DIOS te tiene en Su taller y anda arreglándote! ¡No te quejes, alábaloooooooo!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Diga el débil: ¡Fuerte soy en CRISTO!


Hemos leído en la palabra de DIOS el versículo en Josúe 1:9, "Esfúerzate y se valiente..." Pensamos que esto es una invitación a hacer algo para demostrar fortaleza cuando la realidad es una invitación para ir al trono de la gracia confiadamente, y mirar a DIOS reconociendo nuestra debilidad e incapacidad de hacer nada sino es en Sus fuerzas.

El gozo de DIOS sea tu fortaleza y te ciña de Su poder para que en tu debilidad puedas por fe declarar: ¡Todo lo puedo en CRISTO que me fortalece! (Filipenses 4:13)

Por medio sólo de CRISTO y sólo en CRISTO: "¡...diga el débil fuerte soy! " (Joel 3:10)

viernes, 4 de mayo de 2012

Siendo fuerte en El



Es duro ser fuerte cuando sabemos que la realidad es que somos seres débiles pero no importando cuales sean nuestras debilidades podemos en algo regocijarnos y es que Dios conoce hasta cuanto podemos resistir dentro de las pruebas, dentro de las situaciones y dentro de todo lo que nos pudiese rodear que pareciese debilitarnos. No podemos claudicar en los intentos, debemos seguir perseverando sin rendirnos. Tal vez podamos desfallecer en la marcha, agobiarnos, en ciertos momentos rebelarnos y hasta en nuestra humanidad pudiesemos sentir que de nada valen los intentos pero Dios conoce en el momento indicado que esos intentos darán frutos, mientras tanto debemos no dejar de luchar, no podemos dejar de tocar con fe las puertas de Dios clamando por fortaleza en esas áreas en donde nos sentimos débiles. No podemos soltar los guantes cuando estamos en medio de una batalla, si estamos pasando por situaciones en que necesitamos urgentemente esa fortaleza de Dios debemos clamar más persistentemente a El creyendo por fe que El es fiel y nos ayudará a llegar al otro lado ilesos. El conoce lo que necesitas pero para recibir lo que te hace falta tienes que pedir.

#NoDejemosDeO
rar