lunes, 6 de junio de 2011

La fortaleza



Las debilidades nuestras son las mismas que permiten que se engrandezca nuestro oponente esto puede ocurrir si las obviamos y si no entregamos las mismas a Dios. Conociendo claramente en que somos débiles nos permite ceder esas áreas a Dios para que El nos otorgue de Su fortaleza y nos ayude a vencer cada prueba, cada tentación y cada
 obstáculo para la gloria de El. ¡Diga el débil fuerte soy! (Joel:3:10) Creo que es hora de que permitamos que esta palabra realmente se concrete en nuestras vidas. Eres fuerte cuando permites que Dios se glorifique en tu debilidad. Eres realmente fuerte cuando permites ceder en humildad a Dios cada área de tu vida para que El te levante, te restaure y te moldee por medio de Su poder. Eres fuerte cuando te humillas delante de El y es por medio de ese acto que El deja que Su gloria se manifieste a través de tí. Se valiente y entrega ahora tu debilidad a El.