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jueves, 31 de marzo de 2011

¿Condenando imitamos a Jesús?

Son muchos los que se levantan, juzgan y señalan, menosprecian a otros hermanos y los condenan como impíos pero Dios nos a dado la Biblia, SU PALABRA, no la del hombre para que entendamos la mentalidad de Su hijo Jesucristo y es por medio del Espíritu Santo que estamos en constante comunión con El para que nos de el discernimiento adecuado y distinguir una doctrina de hombre versus el verdadero evangelio de Jesucristo. El mismo Jesús nos dió cátedra de como debemos comportarnos, El no nos envió a enjuiciar al prójimo, El nos dió como mandato amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a nosotros mismos.

No es de hermanos condenar, enjuiciar, rechazar, burlarse, humillar, discriminar con la mera excusa de que están "contendiendo ardientemente" para defender la Palabra de Dios, es que la Palabra de Dios claramente nos exhorta a ser imitadores de Jesús, y en ningún versículo de la Biblia se expresa a Jesús contendiendo por la manera que vestían las personas. Entiendo, que uno como cristiano y por el amor que le profeza a Dios debe vivir una vida de santidad pero la santidad no va colgada en unos aretes, en el maquillaje o en una falda. Dios condenaba la vanidad, el vanagloreo, la soberbia, la codicia eso era lo que Dios condenaba y condena aún como pecado.

El hecho de que alguien vista diferente no significa que no sea santo, OJO hermanos con cuestionar la santidad de otros siervos, sin saber que en la medida que sean juzgados serán juzgados también pero por Dios. Entonces, ¿nos creemos dioses para enjuiciar al prójimo? ¿nos creemos perfectos para pasar juicio en base a doctrinas de hombre que no son avaladas por Dios? ¿acaso olvidan que los momentos en que más se encendió el carácter de Jesús fue en contra de los fariseos, a quienes llamó: SEPULCROS BLANQUEADOS... Esa palabra es sólida y fuerte y nos indica que Jesús no toleraba los rituales porque eran ellos por costumbre o doctrina o ley de Moisés muy "religiosos" o "santos" y tenían a Jesús de frente pero como su corazón estaba tan y tan lleno de odio, rencor y discrimen ni tan siquiera lo reconocieron porque Jesús no vino en la forma que ellos lo esperaban como un Rey lleno de esplendor y ropajes resplandecientes. El vino en la forma de un humilde hombre y carpintero pero que con Su carácter dócil, Su sabiduría de lo Alto y Su gallardía de irse por encima de las leyes o doctrinas hacía milagros y era perseguido por aquellos que preferían la doctrina y la ley antes de reconocer la verdad de Jesús.

Hasta el sol de hoy, hay muchos que siguen ciegos por doctrinas extremistas y que conste, YO VIVO UNA VIDA DE SANTIDAD GUARDADA PARA MI DIOS y que nadie, se equivoque sobre este tema que expongo, porque aquí no se premia el pecado, ni se insta a pecar, aquí se aclara que la "doctrina" de hombre no puede ir por encima de la Palabra de Dios y que la Biblia se lee y se lleva tal y cual es. Por mi apariencia no voy al infierno,¿o es que acaso no se han dado cuenta?: ¿cómo es posible que Dios haya prohibido algo que para esos tiempos no era creado? Y hablo de los pantalones en las mujeres que muchas doctrinas prohiben...O es que no se han fijado que en la historia para esos tiempos los hombres usaban telas que amarraban con un cinturón, no usaban pantalones, sino una tela casi al estilo de una batola o túnica. También usaban barba, ¿cómo es posible que me vengan a decir, que no se puede utilizar barba en el hombre o pantalón en la mujer porque es pecado o abominación?. Si vamos al contexto real bíblico Dios se refiere cuando habla de que un hombre no vista de mujer y una mujer de hombre a la sexualidad, al pecado de intercambiar papeles. En ningún mandato de Dios establece que constituye pecado portar barba o que constituye pecado una mujer que use pantalón. Creo que es hora de que la verdad salga a la luz y sin temor. Y la verdad es que SOLO DIOS LOS HARA LIBRES y si siguen amarrados a las leyes y doctrinas vivirán siempre condenados no por Dios que los liberta y ama sino por ustedes mismos.

A Dios se le sirve porque se le ama no por temor a castigos o por sanciones infundadas por concilios o doctrinas.Ojo hermanos, seamos santos por dentro y por fuera, pero recordando que la santidad se lleva en el alma y llevando el verdadero evangelio de Dios que nos habla del amor de Dios por el mundo, de como debemos imitar a Jesús en carácter. El evangelio de Dios, la palabra de Dios se concentra más en el plan de salvación, en el amor de Dios por nosotros, que en la condenación y el juicio. ¿Acaso olvidamos lo que hizo Jesús por aquella mujer adúltera? Todos querían apedrearla según le indicaba era su dogma, doctrina o ley, la cual decía que una mujer que fuera adúltera merecía que se le matara al apedrearla continuamente; y Jesús escribiendo algo en la tierra apaciblemente les dijo: ''el que este libre de pecado que tire la primera piedra". Ni uno pudo apedrear a esta mujer, todos uno a uno fueron soltando las piedras. Hasta que no había nadie condenándola. Incorporándose Jesús, le dijo: "Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?" Ella respondió: "Nadie, Señor". Jesús le dijo: "Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más". -Juan 8:1-11.

No podemos vivir una vida cristiana haciendo obras por temor al castigo o siguiendo meramente dogmas o doctrinas por temor a un Dios "castigador". Dios es amor en esencia, debemos amarlo meramente porque es DIOS, no por temor a un castigo infernal. Amemos a Dios sobre todas las cosas porque El nos amo a nosotros primeros, amemos al prójimo como a nosotros mismos porque Jesús a través de toda la Biblia nos daba ese ejemplo. Hermanos, seamos más como Jesús, quien basó su caminar en este mundo en el amor al prójimo. El nos invita a través de todas las escrituras que seamos como El. NO seamos enjuiciadores o rechacemos al prójimo por su condición o su manera de vestir o ser porque en la palabra de Dios dice:
"No juzguéis, y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo;porque con la medida que medís, os volverán a medir."-Lucas 6:37-38. Dios aborrece el pecado o la conducta pecaminosa pero nos ama a TODOS y desea que todos como buenos hermanos vayamos a propagar el verdadero evangelio, uno basado en el amor de Jesús y en la exhortación de hacer el bien por amor al que nos amo primero.

*** Con amor los exhorto a reevaluarse ustedes mismos y a leer la Palabra completa y con el discernimiento del Espíritu Santo. Y a esto los exhorto, el hermano que rechaza a un alma por su vestimenta realmente NO ESTA ACTUANDO COMO UN HIJO DE DIOS porque ni siquiera Jesús, aún muriendo en la cruz enjuicio al ladrón que tenía a Su lado sino que lo perdonó. SEAMOS IMITADORES DE JESUS Y NO SIGAMOS VIVIENDO UNA VIDA DE CONTIENDA, MIENTRAS PIERDEN SU TIEMPO HABLANDO DE VESTIMENTAS O CODIGOS DE DOCTRINA DE HOMBRE HAY ALMAS QUE VERDADERAMENTE SE PIERDEN DE LA BENDICION DE CONOCER A UN DIOS VIVO Y DE AMOR. ¡DIOS LES BENDIGA!

***NO HE DE COMENTAR MAS SOBRE ESTE TEMA EN ESTA NOTA PORQUE YA EXPUSE MI PUNTO, QUE DIOS AÑADA SABIDURIA DE LO ALTO A TODOS LOS QUE LEEN Y DISCERNIMIENTO***

*** Juan 8:1-11 (Reina-Valera 1995) ***

Juan 8
Tabla - Los Yo Soy de la Biblia
1 [a] pero Jesús se fue al Monte de los Olivos.
2 Por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentándose, les enseñaba.

3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio,

4 le dijeron:

--Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio,

5 y en la Ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres.[b] Tú, pues, ¿qué dices?

6 Esto decían probándolo, para tener de qué acusarlo.[c] Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.

7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo:

--El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.[d]

8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.

9 Pero ellos, al oir esto, acusados por su conciencia, fueron saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los más jóvenes; solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio.

10 Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo:

--Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?

11 Ella dijo:

--Ninguno, Señor.

Entonces Jesús le dijo:

--Ni yo te condeno; vete y no peques más.[e]

Notas al pie:
a.Juan 8:1 Este texto no aparece en la mayoría de los manuscritos; otros lo incorporan en lugar diferente. El relato parece haber sido una historia conservada primero en forma independiente y luego incluida aquí. La narración interrumpida en 7.52 continúa en 8.12.
b.Juan 8:5 Lv 20.10; Dt 22.22-24.
c.Juan 8:6 Cf. Mt 22.15-22 y paralelos. Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas (cf. Jn 18.31).
d.Juan 8:7 Cf. Dt 17.7.
e.Juan 8:11 Cf. Jn 3.17; 12.47.

Murmuramos, enjuiciamos, condenamos y dividimos un Pueblo: ¿Para eso fuimos llamados?




He notado que en el pueblo de Dios, se ha colado una práctica que esta dividiendo a las iglesias. Esta práctica hace daño tanto a la iglesia como a los inconversos. Estamos hablando de las murmuraciones, de los señalamientos desde el púlpito, de la condenación entre hermanos y del enjuiciamiento dentro y fuera de la misma iglesia. Hermanos, esto se ha convertido en la estrategia preferida del enemigo para dividir al pueblo de Dios. Y cuan bien, le hemos dado cabida a esto en muchas iglesias. Ya prácticamente se ha convertido en dóctrina enseñada y justificada por diversos sectores. Tengo que con mucha pena tocar este tema que es de suma importancia para el pueblo de Dios.

Debemos empezar por conocer para que somos llamados; pues sepan que Dios nos ha llamado no a ser "jueces" sino a ser los que prediquemos Su palabra, a ser los que llevemos Su palabra a las naciones. "Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones..." - San Mateo 28:19  Cuando utilizamos nuestro llamado de predicar a las naciones o sea, a todo el que encontremos de frente para lastimosamente enjuiciar a la persona; en vez de hablarles del plan de salvación, del amor de Dios, del perdón, de la misericordia de Dios y de como por amor a El debemos obedecerle y comenzamos a mandar a esa persona directamente al infierno, sepa que estamos condenando a ese ser y nos estamos nosotros mismos nombrándonos como jueces. Si vamos a la palabra de Dios, encontramos diversos textos que nos hablan de la delicada posición en que se coloca quien juzga.

Veamos lo que dice Santiago 4:11-12 -"Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura de su hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno sólo es el dador de la ley, que puede salvar o perder; pero ¿tú quién eres para que juzgues a otro?
Palabra poderosa es esta, si analizamos el contenido de este texto vemos como se nos exhorta a primero no murmurar de otros. ¿Y que es murmurar? Más bien murmurar es cualquier comentario despectivo, acusatorio o con mátices de rumor que comentemos de otra persona a terceros. Segundo, nos dice y advierte que el que murmura de su hermano o juzga a su hermano lo hace en contra de la ley. O sea, nos está diciendo claramente que no debemos ni murmurar, ni enjuiciar a nadie. ¿Y por qué no podemos pasar juicio sobre alguien? Pues en ese mismo texto se nos específica que UNO sólo es el dador de la ley, en otras palabras UNO sólo es quien da la ley y quien puede JUZGAR y ese es DIOS. Entonces, vemos en la palabra que nos pregunta claramente: ¿quién eres para que juzgues a otro?. Esta pregunta es directa a todos nosotros, ¿quiénes somos para juzgar a otros o es que acaso somos los hacedores de las leyes y tenemos ese título de poder enjuiciar y condenar al prójimo?

Antes de que me contesten esa pregunta tengo otra palabra de Dios que nos arroja luz para que puedan reflexionar en su respuesta y es esta: "¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aún uno..." - Romanos 9:10  Ciertamente este texto sacado de una de las epístolas de Pablo que dirije a los cristianos que vivían en la capital del imperio de Roma, nos expresa una verdad contundente y es que ninguno bajo esta Tierra es perfectamente justo por lo que en la carencia de esa justicia perfecta, no está en la posición de ser juez. Nuestra naturaleza humana es la de seres pecadores, por ende, ya que todos somos pecadores no hay uno que pueda servir de juez entre medio de nosotros. "Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, siendo JUSTIFICADOS gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús..." -Romanos 3:23-24  Realmente, todos somos pecadores y nadie es llamado a ser JUEZ, solo uno es Juez y nos justifica por medio de Su gracia  y esto es un regalo que no merecemos pero que nos es dado por Su misericordia cuando creemos por fe en el sacrificio que hizo por nosotros enviando a Su único Hijo para que derramara Su sangre y nos diera ese regalo de salvación. El nos limpia de todos nuestros pecados y nos hace nuevos, nos liberta, nos sana el alma y desea que nosotros compartamos esa bendición de darle las buenas nuevas a todas las naciones predicando ese evangelio de salvación no de condenación. Enjuiciar no es nuestro llamado. Somos llamados a edificar y a levantar al caído no a hundirlo más. No es que le pasemos la mano al pecado es que con amor exhortemos al pecador para que se de cuenta de la ruta errónea que recorre y le demos la alternativa del plan de salvación.

Amor, compasión, misericordia, perdón y empatía son palabras difíciles de digerir para aquellos que se autodenominan con la potestad de ser los "enjuiciadores" dentro de las iglesias. Precisamente, Jesús nuestro Dios en esencia es la definición perfecta de lo que es amor y debemos imitarle en todo. ¿Acaso El nos ha llamado a lanzar piedras acusatorias sobre el techo de nuestro hermano? ¿Qué nos diría Jesús si fueramos nosotros los que llevaramos dónde El una queja o rumor de nuestro hermano? ¿Qué haría Jesús si con nuestras piedras de "enjuiciamiento" queremos azotar a otros? ¿Acaso no nos diría como le dijo a aquellos que deseaban apedrear a aquella mujer adúltera? ¿Recuerdan Sus palabras? Creo que hay muchos que han de tirar sus piedras al suelo en esta hora.

Lo subliminal que nos ata


"Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.” (2nda Corintios 11:14)

Estamos viviendo en unos tiempos en donde muchos ignoramos ciertas cosas que de ser ignoradas pueden ser perjudiciales para nuestra vida espiritual. Ciertamente, olvidamos que el enemigo de las almas tiene una labor incesante y que está por el mundo buscando a quien matar, engañar y robar, siendo llamado el “dios del mundo” (2nda Corintios 4:4). Esto que el enemigo hace, esos ataques o dardos de fuego son lanzados de diversas direcciones. Muchas personas no perciben estos ataques que son efectuados con la mera intención de desviar nuestra mirada o enfoque en Dios y de hacernos resbalar. Son estrategias malignas y que resultan en muchos casos cuando no estamos con la mirada puesta en la roca incorruptible e inmovible que es Cristo.

A través de los años hemos visto como el enemigo busca maneras disimuladas para adentrarse a nuestra mente. El usa lo subliminal, se disfraza de ángel de luz como bien dice la palabra de Dios. Muchas de las cosas que para nuestra vista y oídos parecen inofensivas, están cargadas de estos mensajes subliminales del enemigo. No es algo que sea muy obvio a simple vista, pero cuando buscamos los orígenes o los propósitos reales de eso que vemos, quedamos sorprendidos y muchas veces defraudados.

Hemos visto que los medios cada vez más acaparan las masas y miles de personas diariamente tienen contacto con ellos. Los medios como: la tv, la radio, los periódicos y el internet son vistos por millones de personas, pero, ¿qué se esconde detrás de estos medios?, ¿qué moviliza a estos medios a querer actuar de una manera controladora o manipulativa? Vemos como la tv, está llena de programas y de anuncios con mensajes de doble sentido y de dudosa moralidad, escuchamos en la radio programación en donde se expresan temas que no son aptos para los oídos de nuestros niños y mucho menos aptos para nosotros (aún así son los de mayor audiencia), vemos a diario periódicos bañados de sensacionalismo amarillista y cargados de morbo, porque esto vende. Entonces, ¿qué moviliza a estos medios? . La realidad es esta, y es la codicia, el deseo de obtener beneficios o ganancias al tratar de controlar o bombardearnos con mensajes escondidos.

Sepan esto, y es que lo primero que enseñan en las clases de comunicaciones y mercadeo es a usar la sicología para acaparar sectores e identificar a los consumidores (esto es tú y yo). Constantemente, las corporaciones están contratando sicólogos, sociólogos y expertos en mercadeo y relaciones públicas, para analizar el mercado o posibles nuevos mercados. A base de estos estudios es que ellos hacen y realizan sus campañas y vemos que cada día más, estas van llenas de mensajes subliminales y ocultos que apelan a mucho más que a comprar el producto que se vende sino que apelan a otras áreas morales; apelan hasta a la sexualidad en desmedida y a una conducta antimoral. ¿Qué sucede cuando los que están a cargo de estas corporaciones no tienen una base cristiana y moral? Lamentablemente, vemos como el enemigo utiliza ampliamente estos sectores y medios para llenar nuestra mente de tal vez, estos mensajes que nadie ve como negativos a menos que analicemos con profundidad o pidamos discernimiento de Dios.

La música es otro elemento muy bien utilizado por el enemigo para repetitivamente llenarnos la mente de pensamientos negativos o pensamientos poco morales. Tengamos esto bien claro, si Dios se mueve en la alabanza y en la música con mensaje edificante, ¿qué se mueve cuando la música no es de Dios o no es de edificación? Realmente, lo que se movería en ese entorno no sería de Dios. El enemigo antes de ser quien es ahora, era un querubín, fue creado un ángel protector y también tenía el talento y la responsabilidad de ser el músico principal en la gran corte celestial. Se dice del enemigo en las escrituras que él era por decir así un "ángel musical" pues de él brotaba la música, en esencia él era un instrumento y esa música que el ejecutaba nacía con excelencia de él y era hermosa para Dios. Tal vez por esto, se llenó de soberbia queriendo recibir gloria, honra y honor al tratar de igualarse a Dios; y esa soberbia, lo llevó a cometer una rebeldía en contra de Dios; recibiendo como paga el destierro del cielo. Pero, ahora anda por el mundo y si bien conoce la música, sabe el poder que tiene está en el ámbito espiritual. Así que no está demás decir, que tenemos que estar vigilantes y apercibidos de lo que entra no sólo por nuestros ojos sino también por nuestros oídos.

¿A quién le servimos con lo que vemos y escuchamos? ¿Qué mensaje recibimos a través de los temas que vemos o escuchamos? ¿Son de edificación a nuestra alma o tienen un mensaje cargado de negatividad? Lo que vemos o escuchamos repetitivamente se queda grabado en nuestro subconsciente y tiene repercusiones grandes sobre nuestro ser. Tengamos en cuenta que la primordial batalla del enemigo la tiene en nuestra mente. Es ahí donde él logra entrar con mayor facilidad y es donde empieza a llenarnos de pensamientos negativos y de tentaciones. Muchas veces, creemos que son pensamientos nuestros y la realidad es que son puestos en nuestra mente por el mismo enemigo para que al hacerlos nuestros pensamientos y a darlos por ciertos perdemos terreno en nuestra fe y se le hace mucho más fácil atacarnos en otras áreas. Recordemos, que el usa la mentira para envolvernos, decimos en la mente: “eso no es nada malo”, “nadie se enterará”, “sólo será por esta vez”, “esas son exageraciones puedo hacerlo si soy libre”, y muchas otras cosas más que vienen a la mente acompañadas de la tentación, sepa que en esa hora está siendo bombardeado por el enemigo y es momento de caer en cuenta de quién le está atacando y activar su fe como escudo y usar la palabra de Dios como espada para combatir ese ataque mental.

Les exhorto a que evalúen en su hogar, ¿qué cosas está dejando entrar al mismo que pueden de alguna manera llevar un mensaje subliminal erróneo, anti moral a la mente en el que pueda afectar a los suyos y hasta a usted mismo? De hecho, hace poco tuve que echar a la basura una figura decorativa de mi hogar. La razón de esto, es que descubrí a través de un documental que esta figura no era tan decorativa era procedente de África y era utilizada en rituales y ceremonias paganas en una tribu en la que se daba una niña para que fuera violada por todos los hombres de esa tribu. Demás, está decirle, mi sorpresa y mi disgusto al conocer la verdad detrás de esa decoración. Así hay muchas cosas en nuestro hogar que a simple vista parecen inofensivas pero cuando rebuscamos su origen vemos que es algo que no procede de Dios ni es usado como Dios pensaría fuera correcto. Así vemos con ciertas vestimentas, amuletos, accesorios, adornos, que tienen significados dentro del ocultismo o de celebraciones paganas y los tenemos en nuestros hogares de adorno. ¿A quién estamos evocando con este tipo de cosas? Ciertamente, no es a Dios. Hay muchas cosas que tal vez por falta de conocimiento ignoramos y de alguna manera u otra el enemigo aprovecha para usarlas y atarnos más a sus artimañas. No seamos “marionetas” del enemigo, despertemos del letargo y del sueño y abramos nuestros ojos espirituales, pidiendo siempre discernimiento de Dios para diferenciar lo que es correcto a lo que no es correcto. Recordemos que “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales” (Efesios 6:12)

Seamos proactivos y no seamos reactivos. Ya conociendo cuales son las artimañas del enemigo, seamos vigilantes y cautelosos ante este. No con temor a él porque quien está con nosotros es más poderoso que ese ser (1era Juan 4:4), pero teniendo en cuenta que sus ataques son reales y que con la oración (comunicación con Dios), el ayuno (entrar en un tiempo de comunión plena con Dios sometiendo la carne al espíritu), la lectura de la Biblia (conocer y educarse sobre la palabra de Dios que es viva y eficaz en todo tiempo), así como congregarse con otros hermanos en la iglesia (para obtener el pan de vida que es la Palabra de Dios); podemos combatir estos ataques de manera pro activa y conocerle de lejos antes que se acerque a nuestra morada. Resistamos al enemigo sometiéndonos a Dios y acobijándonos fielmente en El y en Su poder. (Santiago 4:7)

No dejes que tu fe sea masacrada




El enemigo tiene un sentido bien definido del olfato,el percibe cuando tu fe está tambaleando y usa la duda para atacarte la mente. El es león rugiente que devora su presa con los ataques mentales. Luego vendrán las hienas espirituales a comer los remanentes de tu fe. Vigilantes ante esto, oremos para que sea Dios sosteniéndonos y podamos ser valientes para atacar al enemigo y para resistir sus ataques. "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo." -1 Pedro 5:8-9


El campo de batalla del enemigo es tu mente. El se adentra a tu mente con pensamientos negativos, pensamientos que si los haces tuyos se convierten en declaraciones o afirmaciones. Cuando declaras por tu boca palabra negativa y la aceptas como tu verdad esta es desatada a tu vida, pues la boca como instrumento tiene poder para atar y desatar. "Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos." - Mateo 16:19 . Dios desea que tu mente no esté contaminada con este tipo de pensamientos y que no los hagas tuyos."Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad."- Filipenses 4:8


Ya cuando tu fe es socabada, el enemigo utiliza a las "hienas espirituales" (Una hiena es un animal que si no encuentra carroña(animal muerto), mata y come animales indefensos. Es muy cobarde - solo caza en manada y la presencia de un solo perro pastor con un rebaño de ovejas es capaz de hacer huir a toda una manada de hienas. Sale a buscar comida por la noche.) para acabar de matar esa fe. Si te das cuenta el enemigo busca al que este débil para atacar más fácilmente, luego de atacarte y derribarte y dejar tu fe casi moribunda; vendrán aquellos que él utilizará para no dejarte levantar. Estos comerán los remanentes de tu fe, tratando de hacer imposible que te levantes.


Las "hienas espirituales" son los que en vez de ayudarte a restaurar tu fe la quiebran más con sus palabras mal intencionadas. Son los que se alimentan de felicidad con tu caída, los que en vez de darte palabra de exhortación traen desánimo a tu ser. Estos no vienen de parte de Dios, son utilizados por el enemigo para dejarte derribado.


Entonces, ¿cómo levantarte de esa caída después de tan lamentable derrumbe?. Esto lo logras a través de la palabra viva y eficaz de Dios.Cuando leemos la palabra de Dios notamos que todos los hombres y siervos de El han sido atacados por el enemigo en gran manera.Pero estos reconocieron su caída ante Dios y buscaron reconciliarse de manera sincera con Dios. El nunca rechaza un corazón humillado y contrito."Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios."-Salmos 51:16-17


¿Cómo reconciliarte con Dios? A través de una oración sincera en donde reconozcas que haz flaqueado en la fe y que haz caído. Dejándole saber de todo corazón que deseas que El sea el que retome las riendas de tu vida y pelee tus batallas. Ninguna batalla es ganada si no la peleamos con Dios de escudo.Por ende, busquemos refugio en El y en sus promesas.


Si en esta hora, haz sufrido un ataque del enemigo y te sientes derribado es hora de dejar que Dios te levante. Nuestro Padre amado es uno de restauración que levanta al caído. El tiene poder para sanar, restaurar y para devolver lo que el enemigo te haya quitado. Cuando comiences denuevo a leer Palabra de Dios y a recibir Palabra de Dios tu fe aumentará y es la que te sostendrá ante cualquier ataque. "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios."-Romanos 10:17

No permitas que el enemigo masacre tu fe. Con Dios podemos vencer cualquier prueba y ataque. Recordemos siempre que su palabra nos dice y promete: "Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables." - 1 Pedro 5:10