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jueves, 31 de mayo de 2012

Por AMOR


El lo hizo por amor... solo por puro AMOR... 

Juan 3:16

Si no sabes lo que dice lee detenidamente e internaliza estas palabras:

»Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna.

#CreeEnJesús

miércoles, 25 de abril de 2012

Estuvimos ahí



Pensamos que no estuvimos ahí...


Que no tuvimos culpa de Su dolor, de Sus golpes, de Su llaga o de Su muerte. La realidad es que sí estuvimos ahí representados por cada uno de los que le hirieron, humillaron y fueron parte de Su muerte en la cruz. 



Cada pecado cometido es un látigazo, una herida, una burla... Cada vez que le fallamos es como si estuvieramos ahí mirándolo cara a cara sosteniendo los clavos y el martillo. Cada vez que obviamos lo que es El en nuestras vidas es simplemente vivir poniendo en poco Su sacrificio.


Sí, todos estuvimos allí presentes. Tal vez, no nos percatamos de ello pero la palabra así lo dice:


"Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca." (Isaías 53:3-7)


¡Lo hizo por todos nosotros! ¡Lo hizo por nuestra causa! 
Estuvimos presente...

martes, 3 de abril de 2012

Solo El pudo hacerlo



El precio fue por tí y por mi. Nadie, nadie pudo ser tan justo, tan santo, tan perfecto, tan a la medida del Padre Dios como para poder tomar ese lugar. Ninguna obra, ninguna ley, ningún ritual pudo ser demasiado perfecto como para redimirnos de la paga del pecado. Tuvo que venir UNO ese UNO se humilló en lo sumo. Sirvió de sacrificio completo, perfecto, intachable para que todos nuestros pecados fueran clavados completamente en la cruz, en intercambio recibimos Su sangre que nos cubre, nos limpia, nos redime, nos justifica, nos sirve de expiación de nuestros pecados. Nadie pudo hacer, nadie podrá hacer lo que hizo el Cordero de Dios. Nadie necesita completar un acto que ya es completo. Solo El podía hacerlo, y lo hizo por tí y por mi. Tan solo si le aceptas, tan solo si aceptas ese sacrificio de entrega total de amor, haz de recibir el premio de la salvación eterna. Y esto es un regalo hecho por su puro afecto. Dios se humilla en lo sumo para ir donde te encuentres, extenderte Su mano de amor y mirarte con ojos de misericordia para que puedas sentarte conjunto a El en lugares celestiales. La bondad de El nunca será excedida por la del hombre por eso nada que hagas o digas podrá salvarte solo el hecho de que te arrepientas de tus pecados y le aceptes... Porque si fuesemos a justificarnos por obras en vano fue que murió Jesús. No demos ese sacrificio en vano, porque El lo hizo por tí y por mi... #TomaEnCuentaSuSacrificio 
#ElMomentoEsAhora

(Efesios 2:5) 
"aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)"

(Gálatas 2:16)
"sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley NADIE será justificado" 

(Efesios 2:8-9)
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

(Gálatas 2:21)
"No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo" 

(Hechos 9:13-15)
"Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna."

La regla



La regla para medir es la palabra de Dios pero quien único nos mide es Él, sin olvidar que a través de Él contamos con un único Mediador, con un Abogado que por la sangre derramada en la cruz nos justifica. Todos nuestros pecados fueron traspasados a Jesús, y Él los dejó clavados en la cruz, en ese intercambio Él nos devuelve como regalo Su salvación, Su justificación. 

Cuando aceptamos a Cristo Dios no ve el pecado que separa sino que ve a Jesucristo como puente que nos une a Él. Ya no hay velo divisorio ahora nos podemos acercar a Dios por medio de Su Hijo. Él sabía que ninguno podía llegar a la medida de Dios por lo que nos proveyó un medio perfecto, intachable y único para poder ser justificados y no condenados.

El aceptar a Cristo nos hace Sus hijos y si hijos coherederos, y si coherederos justificados, porque así como resucitó Jesús fuimos resucitados a una nueva vida junto a Él. Ahora es Jesucristo el que vive en los que le aceptan y es el mismo que nos justifica. La gracia de Él nos empapa y nos cubre a través de Su preciosa sangre que redime, purifica y libera. Su misericordia se hace sentir en cada nuevo día. ¡Grandioso, perfecto y completo regalo! ¡Recíbelo!

"Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él." 
(Juan 3:16-17) (DHH)

"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."
(Efesios 2:8-9) (RVR)

"Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios." 
(Juan 1:12) (DHH)

"y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí." 
(Gálatas 2:20) (DHH)

lunes, 2 de enero de 2012

Arca de salvación



Esta es el arca de Noé de nuestros tiempos. Es por ese sacrificio en la cruz que podemos llegar usando el mismo como un puente para acercarnos a Dios y ser salvos por gracia. Para salvar tu vida solo tienes que aceptar a Jesús como Rey de tus días. ¿Abordas el arca de salvación o te quedas? Tú decides...